Una misión clara para el video
Antes de la primera idea visual, definimos qué debe entender la audiencia. ¿Se trata de una nueva oferta, un beneficio específico del producto o el posicionamiento de una marca? ¿Qué afirmación puede respaldar la empresa? ¿Y qué acción es apropiada después del video?
Estas respuestas definen el concepto. Un video promocional corto no necesita explicar cada servicio. A menudo, un mensaje principal claro ayuda a determinar los temas y la estructura narrativa.
De la idea a la producción
Basándonos en el briefing, desarrollamos un concepto viable. Antes de la filmación, se coordinan las escenas, las locaciones, los participantes, los productos necesarios y las tareas organizativas. Dependiendo del proyecto, pueden involucrar otros profesionales y requisitos.
Después de la filmación, editamos, grabamos el sonido, corregimos el color y agregamos los efectos o gráficos acordados. La aprobación se otorga en función del concepto acordado y las versiones finales. Las nuevas declaraciones o escenas adicionales representan cambios en el alcance y deben planificarse en consecuencia.
¿Qué influye en los costos?
Un anuncio de 15 segundos puede requerir más esfuerzo que una entrevista más larga. Los factores cruciales incluyen la puesta en escena, el número de locaciones de filmación, los participantes, los viajes, la música, los derechos de uso y la posproducción. Un presupuesto fijo sin esta información sería de poca utilidad.
El video principal, las versiones cortas y los diferentes formatos de imagen deben considerarse individualmente en la planificación. Una nueva edición para una plataforma diferente puede requerir más trabajo que entregar una versión final en un formato de archivo diferente.
Considere el uso futuro desde el principio
Si el video está destinado a publicidad, coordinaremos el diseño y la distribución planificada. La gestión publicitaria se acordará por separado. Para demostraciones de productos, un video de producto podría ser el formato más adecuado.
